Investigación

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Gibraltar es un Estado nacional, con 38.000 habitantes, que está situado en el mar Mediterráneo.  Al haber sido una colonia británica y una guarnición durante más de 300 años, tiene una historia muy peculiar y su población (una mezcla de genoveses, españoles, malteses, judíos sefarditas, hindúes sindhi y británicos) desarrolló una cultura propia y única.  En los últimos años, ha aparecido un sentimiento nacional que está basado en una identidad étnica específica y que estaba totalmente ausente en el siglo XX.

Aunque numerosos historiadores han estudiado Gibraltar, se han centrado excesivamente en la parte militar de su historia.  En los últimos años, se ha prestado más atención a la historia social de Gibraltar, pero hasta la fecha, ningún estudio histórico ha tratado de recuperar el testimonio oral de esta comunidad.  Este proyecto aspira a compilar la historia oral de Gibraltar en el siglo XX, centrándose especialmente en la percepción que los gibraltareños tienen de sí mismos y de otros pueblos.  La pregunta principal que esta investigación pretende responder es cómo la identidad de los gibraltareños se ha desarrollado a lo largo del siglo XX: en qué medida la herencia española ha cambiado, se ha debilitado o ha sido olvidada; la noción de “britanidad” (Britishness) y cómo los gibraltareños llegaron a sentirse británicos (en particular, el efecto de la Segunda Guerra Mundial en este proceso); y el papel que la lengua ha desempeñado en la creación de su identidad étnica.  Este último aspecto es un elemento importante de la investigación por sí mismo y un reto metodológico (Por favor, véase más abajo).

Aspectos clave

La Frontera

Un elemento clave de esta investigación es la frontera que separa Gibraltar de España, la cual ha sido abierta y cerrada varias veces durante la vida de los entrevistados.  Este aspecto determina de tal forma su identidad y actitudes, que sorprende el vacío historiográfico al respecto, con la notable excepción del trabajo de Haller (2000).  Haller afirma que el paso fronterizo, con frecuencia caracterizado por el retraso y la frustración, es una experiencia cenestésica que tiene el efecto de grabar una relación social en los cuerpos de la gente. En gran medida, el sentimiento anti-español que hay en Gibraltar proviene de lo que se ha interpretado como retrasos arbitrarios o humillantes inspecciones, y no hay duda de que la experiencia de cruzar la frontera tiene una influencia relevante en la forma en que la población se identifica como gibraltareña.  El proyecto estudiará las experiencias y actitudes relacionadas con el paso fronterizo durante el siglo XX, incluyendo periodos en los que se podía cruzar fácil y libremente, y otros en los que era imposible.  Sin duda, la frontera impacta en las vidas de los gibraltareños, pero ningún estudio ha sido realizado sobre el otro lado de la misma.

La Línea de la Concepción es una ciudad cuya existencia se debe a la línea imaginaria que divide España de Gibraltar.  En la década de 1960, aproximadamente 10.000 españoles trabajaron en Gibraltar, pero se convirtieron de golpe en desempleados, cuando Franco cerró la frontera.  En la actualidad, un número similar de personas cruza el paso todos los días para trabajar.  Si bien Gibraltar es una fuente de trabajo, también genera animadversión porque millones de personas pasan a través de La Línea en su camino a Gibraltar, pero no paran en la que es una de las ciudades más pobres de España.  En 2010, el alcalde de La Línea propuso un peaje para todos los que pasaran a través de su ciudad, aunque, hasta la fecha, esto no se ha concretado.  Este proyecto explorará las actitudes de los residentes en La Línea respecto a la frontera, sus relaciones afectivas y de parentesco con Gibraltar, y su postura ante unos vecinos que les han eclipsado literalmente.  Una parte clave de esta investigación será el estudio de las experiencias de los españoles que trabajan en Gibraltar – tanto en el pasado como hoy en día –, analizando como ellos entienden Gibraltar, a los gibraltareños y la relación con su propia identidad.

Etnicidad

Las entrevistas con residentes de La Línea se centrarán en cómo entienden las similitudes y diferencias entre ellos y los gibraltareños, y en qué es lo que realmente piensan sobre los gibraltareños.  La etnicidad gibraltareña es bastante más compleja.  Con frecuencia, son descritos como más británicos que los propios británicos, pero Dodds (et al. 2007) sugiere que esto tiene que ser analizado más detenidamente, en especial el punto de apogeo de asociación con el Reino Unido, que se produjo en la inmediata posguerra con la visita de la nueva reina a La Roca (ibídem).  En los últimos años, la identidad gibraltareña ha sido reafirmada sobre la británica con un día nacional, la adopción de un himno nacional y muchos símbolos públicos que denotan una identidad más segura y creciente.  Si bien, en la inmediata posguerra, la gente se identificaba con el imperio británico y veía al Reino Unido como la madre patria que ofrecía protección contra la España fascista, es especialmente interesante investigar qué significó realmente esta “britanidad” (Britishness) para los gibraltareños que vivieron ese periodo, muchos de los cuales continúan hablando principalmente en español y disfrutando de su parentesco con España, mientras que otros estudiaron en el Reino Unido y tuvieron la oportunidad de contrastar su propio sentido de “britanidad” con el de los nativos británicos.  Es también importante determinar las actitudes de los gibraltareños en el periodo de preguerra y hasta qué punto ellos se sentían verdaderamente británicos. Igualmente, hay muchas suposiciones sobre la “britanidad” que los gibraltareños tienen actualmente, pero éstas no han sido sistemáticamente estudiadas.

La historia social de Gibraltar se ha centrado casi únicamente en la población mayoritaria católica, la cual es descendiente principalmente de genoveses, malteses y españoles.  El gibraltareño contemporáneo por excelencia es frecuentemente presentado como un descendiente de genoveses o malteses – omitiendo habitualmente el componente español –, tal y como es, por ejemplo, representado en una exposición del Museo de Gibraltar.  En las primeras décadas del siglo XX, la población descendiente de malteses continuó residencial y socialmente segregada, y fue identificada como un minoría diferenciada; el discurso contemporáneo normalmente ignora que muchos genoveses o malteses se casaron con mujeres españolas.  La abuela española era una característica emblemática de la mayoría de las familias gibraltareñas en el siglo XX y su desaparición en el discurso público llama la atención.  El proyecto estudiará las actitudes de la gente respecto a los familiares, en particular los antepasados, que fueron españoles y analizará cómo este posicionamiento ha afectado a su propia identidad.

El catolicismo es algo que distingue a los gibraltareños de la cultura británica dominante y esta seña de identidad personal será analizada en las entrevistas.  En Gibraltar, ha habido una población hindú considerable (de origen predominantemente sindhi) durante todo el siglo XX, así como una población judía de raigambre histórica.  Al concentrar la identidad gibraltareña en dos polos – inglés y español – las diferencias internas dentro de la población de Gibraltar se ignoran frecuentemente.  Individuos de estas comunidades serán entrevistados y miembros de los sectores sociales dominantes serán preguntados sobre su grado de identificación con las minorías religiosas y étnicas de Gibraltar.  Esto no significa, empero, asumir que las comunidades judías e hindúes son homogéneas – más bien es el caso contrario – y esta diferenciación adicional será también estudiada.

Cuestiones lingüísticas

Los gibraltareños en su mayoría no son monolingües en inglés o en español, sino que son habitualmente bilingües, hablando ambas lenguas simultáneamente en lo que coloquialmente se conoce como llanito. El  llanito es diferente a otros ejemplos de bilingüismo o código de conmutación, ya que los hablantes se expresan con una gran superposición léxica y utilizan ambas gramáticas en una conversación, incluso a nivel oracional (Moyer 1993).  Ha habido un considerable cambio lingüístico durante el siglo XX.  Antes de la Segunda Guerra Mundial, la gran mayoría de los gibraltareños hablaban principalmente español, pero la combinación con un sistema educativo monolingüe (que había sido en español en el siglo XIX); las experiencias de la evacuación al Reino Unido y a territorios caribeños angloparlantes durante la Segunda Guerra Mundial; y la clausura de la frontera terrestre con España (entre 1966 y 1987) llevó a los gibraltareños a identificarse más claramente con Gran Bretaña (Dodds et al. 2007), así como a convertirse en angloparlantes.  Al comienzo de este siglo, el inglés ha pasado a ser la lengua dominante en casi todos los grupos sociales (Levey 2008).  Sin embargo, no ha habido un estudio exhaustivo de las actitudes hacia la lengua, aunque su uso tiene claras implicaciones en como los gibraltareños se identifican a sí mismos y respecto a los españoles u otros británicos.  Este proyecto no sólo estudiará estas actitudes hacia la lengua, sino que grabará muchos ejemplos de llanito que está cambiando rápidamente y hasta desapareciendo.  Esto es muy importante porque una de las señas de la identidad gibraltareña es hablar dos lenguas y esto continúa siendo así, ya que el bilingüismo es cada vez más simbólico.